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Si hace algunos años alguien me hubiese preguntado que es el cine, seguramente la respuesta sería algo así como diversión, entretenimiento o simplemente el lugar donde se proyectan las películas, pero de un tiempo para acá he comprendido que el cine, pero eso sí, el de buen contenido, ese que casi nadie ve por temor a quedarse dormido o a aburrirse, más que una manera de entretenimiento, es la expresión del arte, entendido como aquello que forma, transforma y permite ver el mundo en toda su dimensión.
Así pues, tomamos como muestra Fresas Salvajes, película sueca de 1957, escrita y dirigida por Ingmar Bergman; en donde se nos cuenta la historia de un señor de 78 años, que tras soñar su propia muerte emprende un viaje interior que lo lleva a explorar todo lo que ha sido su vida, encontrando en ella vacíos que ha tratado de llenar consigo mismo, y otro exterior para recibir su doctorado, debido a su gran éxito profesional.
Dentro de la película aparecen escenas muy interesantes que dejan inquietos al espectador llevándonos a indagar, cuestionar y pensar, siendo este el fin mismo del cine arte, ejemplo de ellas la tenemos en la escenificación del primer sueño en donde aparece el Expresionismo, que a lo largo de la película se ve reflejada con movimientos de cámara como el Dolly in, el cual consiste en el acercamiento de los rostros, logrando una búsqueda de la expresión de los sentimientos y las emociones del autor, que de una u otra forma sumergen al público, no en un sube y baja de emociones, si no que por el contrario de manera muy sutil y profunda se logra ver la angustia, el lado oscuro del protagonista, ocasionando conmociones en el espectador.
En dicha escena Isak Borg protagonista de esta historia, se encuentra en una calle solitaria, desierta, con casas en ruinas, allí se ve un manejo de sombras y contrastes bien ejecutados, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de una película a blanco y negro, así mismo dicha iluminación es acompañada por ángulos y como dije anteriormente movimientos de cámara, esta vez subjetivos como cuando Borg se ve así mismo dentro del cajón, permitiendo al espectador observar la reacción de ambas caras.
De igual forma durante su caminata por esas vías desconocidas se topa con un objeto extraño, un reloj al que le hacen falta sus manecillas, y en cuya base inferior cuelgan dos ojos, dos ojos que se encargan de ver y analizar lo ocurrido durante su vida, y ese reloj que podría tomarse como un símbolo de que el momento de detener el tiempo se encuentra más cerca de lo que él se imagina o sencillamente que su vida ha estado detenida sin darse cuenta.
Esto nos conlleva a otro ismo, el existencialismo, el cual nos conduce al cuestionamiento del por qué de nuestra existencia, de cuál es el sentido de la vida, que se ha hecho con la vida, si tal vez ser un gran doctor equivale a la soledad y desamor, dicho en palabras de existencialistas sería visto como el modo de ser propio del hombre.
Ahora bien, en esta cinta el surrealismo como movimiento artístico, también se hace partícipe con un lenguaje onírico que pretende llegar a lo profundo de la mente, pues si bien es cierto, que este filme se basa en los sueños y delirios (pérdida de contacto con la realidad) del protagonista, también lo es, que no es precisamente este hecho lo que a mi consideración, la convierte en surrealista, para esta interpretación me transporto a la teoría del Psicoanálisis de Sigmund Freud, en donde pretende evidenciar la significación inconsciente de las palabras, actos, producciones imaginarias (sueños, fantasías, delirios) de un individuo.
Y es justamente esto lo que le sucede a Isak Borg, así lo deja entrever en una de las frases dichas a los largo de la película, “Como si yo quisiera decirme algo a mi mismo que despierto no quiero oír” es decir, a través de los sueños (inconsciente) Isak con un poco de irracionalidad descubre eso que no quiere oír en estado consiente, Dejándose llevar luego por instintos para remediar los daños ocasionados debido a su pedante comportamiento, como por ejemplo cuando pide perdón a su ama de llaves por viajar en coche.
A manera de conclusión diría que el cine arte es la forma de decir pensamientos que no han sido oídos o que no quieren ser oídos, de buscar respuestas que tal vez no llegarán, de contar historias profundas con temas controvertidos y dramáticos saliéndose de lo convencional, lo que a veces provoca un difícil entendimiento, sin embargo suele ser subjetivo y al igual que los sueños se pueden interpretar libremente, pero lo cierto es que éstas cintas se deben ver como algo que trasciende, algo que va más allá de lo visible.
